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Martes, 13 Septiembre 2016 10:15

TRASTORNO DE PROCESAMIENTO SENSORIAL (TPS)

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¿Qué es el Trastorno de Procesamiento Sensorial (TPS)?
 
El proceso de integración sensorial es la capacidad que  nuestro Sistema Nervioso Central tiene para recibir , analizar , discriminar  y modular las sensaciones de nuestro cuerpo (interorrecepctores) y las sensaciones del medio ambiente  que nos rodea ( exterorreceptores) para dar como respuesta una conducta adaptativa . Esto quiere decir, que nuestro cerebro recibe las sensaciones de calor y frio, las texturas, los sabores, la ubicación de las partes del cuerpo, el movimiento del cuerpo, el dolor, los olores, los sonidos y la gravedad, para luego emitir una respuesta adecuada a la sensación registrada manteniendo nuestra conducta socialmente aceptable.
 
Cuando la integración sensorial es óptima, las personas pueden realizar sus actividades de manera cotidiana teniendo éxito en ellas, pero cuando se altera el procesamiento de las sensaciones, esto lleva a desorganizar el Sistema Nervioso Central ocasionando conductas no aceptables socialmente. A esta dificultad la llamamos TRASTORNO DEL PROCESAMIENTO SENSORIAL, siendo aquella que impide el éxito en las actividades familiares, sociales y escolares que pueden parecer simples como: vestirse, copiar de la pizarra, pintar, mantener la atención, leer, sentir de manera agradable un abrazo, un beso, medir el peligro cuando se juega, disfrutar de los juegos como columpios, jugar en la arena, comer alguna fruta, correr, patear una pelota, dar un volantín o voltereta. Estas dificultades que dan como consecuencia frustración en el niño, puesto que alteran su desarrollo cognitivo, emocional y motriz.
 
Dentro del Trastorno de Procesamiento Sensorial se encuentran las siguientes variaciones:
 
  1. Trastorno de Modulación Sensorial
    • En este caso los niños tienen el sistema de alerta alterado.
    • Por un lado tenemos a los niños que les cuesta estar atentos; un mínimo sonido los distrae, saltan de un lado a otro, les gusta los juegos extremos, empujan, muerden, están hiperalertas tanto que les cuesta mantener la calma para concentrarse y quieren que todo sea inmediato, cuando se alarga la actividad se ponen impacientes, se frustran, reniegan o gritan.
    • En el otro extremo tenemos a los niños que no les agrada la bulla; son temerosos, se asustan fácilmente, les cuesta socializar e ir a lugares nuevos, porque rehúyen a los diversos estímulos sensoriales. Estos niños son en la mayoría lentos, realizan las actividades de manera sobre calmada, muchas veces  tienden a retrasarse en escribir ya que están como dormitados, les cuesta dar una respuesta de manera inmediata y su razonamiento cognitivo es lento. 
  2. Trastorno de Discriminación Sensorial
    • Es cuando el cerebro del niño confunde las sensaciones que percibe o simplemente no las reconoce.
  3. Trastorno Sensorial Motriz
    • Es cuando existe dificultad para gatear, caminar, correr, atar un zapato, vestirse, escribir, lavarse por alguna deficiencia del procesamiento sensorial.
¿Cuáles son los indicios que nos pueden hacer sospechar de un TPS?
 
Algunos de los indicios que pueden llevar a un diagnóstico del TPS que los padres pueden observar son:
  • Dificultad para gatear, correr, saltar, patear una pelota, dar volantines, pararse en un pie, lanzar  una pelota.
  • Dificultad en las actividades de la vida diaria como vestirse, desvestirse, atar pasadores, botones, broches, lavarse la cara.
  • No les agrada que los abracen o que estén cerca de ellos.
  • Les incomodan las etiquetas.
  • No toleran algunos alimentos cotidianos como la gelatina, las verduras, las frutas.
  • No les agrada los sabores nuevos.
  • Les incomoda que los besen en la mejilla o les toquen la cara.
  • No les agrada tocar las témperas, gomas, cremas, peluches.
  • No soportan los ruidos de la licuadora, aspiradora, ambulancia, helicóptero, avión.
  • No les agrada los columpios o que los carguen, y cuando lo hacen se agarran fuertemente de lo que tienen cerca, para sentirse protegidos.
  • Les incomoda la luz y  los olores de manera exagerada.
  • Les cuesta concentrarse y se distraen fácilmente.
  • Se mueven constantemente y no miden el peligro.
  • Les cuesta esperar su turno en las actividades.
  • Tardan en realizar las actividades como vestirse, ordenar o responder una pregunta.
  • Hablan con tono suave y voz baja o alzan de manera brusca el tono de su voz. 
  • Se demoran en copiar de la pizarra y su escritura es ilegible.
  • Se frustran rápidamente. 
  • Les agradan los juegos bruscos.
  • Muerden, golpean, empujan.
  • Les cuesta que les corten el cabello y las uñas.
  • Son temerosos al exponer o al ingresar a un ambiente nuevo.
  • Parecen no comprender las preguntas.
  • Son emocionalmente inestables.
  • Les cuesta seguir indicaciones verbales o parece que no escuchan cuando les hablan.
  • Se balancean en sus asientos o se mueven constantemente en ellos.
  • Le cuesta esperar sentados.
  • Tocan constantemente a sus compañeros al punto de incomodarlos.
  • Parece que no se dan cuenta de lo que pasa a su alrededor.
  • Cogen suavemente o presionan fuerte los objetos.
  • Se agotan fácilmente.
  • Les agradan más las actividades en las que no tengan que moverse de su silla.
  • Se frustran cuando les cambian la rutina.
 
¿Cuándo se debe evaluar al niño para determinar si tiene TPS?
Cuando vemos que alguno(s) de estos signos afectan el desarrollo del niño a nivel cognitivo, motor y emocional, alterando su desempeño en casa, en el colegio u otros lugares donde se relaciona.
 
Si este trastorno es detectado a temprana edad, el tratamiento es más efectivo, porque tenemos la plasticidad neuronal a nuestro favor.
 
¿Cómo es el tratamiento?
En el servicio de Terapia Ocupacional usamos varios modelos de intervención, siendo uno de ellos el Modelo de Integración Sensorial. Dentro de este modelo, usamos como base principal el juego donde el niño realiza diferentes actividades sensoriales como columpiarse, mecerse, saltar, correr, pintar, jugar con arena, oler aromas, escuchar sonidos, jugar con luces. Todas estas actividades están reguladas y organizadas para estimular y reorientar al Sistema Nervioso central, dando como respuesta al tratamiento, conductas adaptativas.

 

 

Jhonatan Harol Berrospi Roselló
Terapeuta Ocupacional centro psicológico “Déjalo Ser”
Tecnólogo Médico- Terapeuta Ocupacional
Especialista en Integración Sensorial
Master Kinesiologicals Taping

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